En el juego del muro, en el que hay que quitar ladrillos sin que se derrumbe, Julián Weich enfrentó a Marley, en un duelo entre ambos conductores tan apasionante como riesgoso. Porque dada la proverbial torpeza de Marley, tiró la pared al sacar sólo el primer ladrillo y después tuvieron que volver a jugar para rellenar media hora de programa.
